Talleres Escamilla e Hijos - Nuestra chapistería

Nuestra chapistería

Somos Talleres Escamilla e Hijos, un centro integral del cuidado del automóvil y el asegurado, que tiene como gerente a Antonio López.

Gracias a nuestro esfuerzo y la dedicación de dos generaciones hemos logrado que lo que en un principio fue un sueño, hoy sea una feliz realidad.

Aunque en apariencia no queda casi nada de aquel primigenio taller que se inauguró en Cuenca hace más de 50 años, en realidad nos queda casi todo: el afán por buscar la máxima satisfacción del cliente.

Estos valores heredados nos han guiado en nuestro día a día para poder ofrecer a nuestros más de 2500 clientes anuales un centro integral del cuidado del automóvil con más de 7000 metros cuadrados de modernas instalaciones dotadas de los últimos adelantos tecnológicos, una plantilla de grandes profesionales comprometidos con los valores de la empresa, un sistema de trabajo eficiente y unos controles de calidad exigentes. Gracias a todo ello podemos reducir el tiempo medio de estancia de los vehículos en el taller, con el consiguiente beneficio para el asegurado y la compañía.

Junto a un esmerado servicio, no escatimamos esfuerzos en cuidar todos los detalles para ofrecer el mejor trato posible a quienes visitan nuestro taller, sabedores de que, en esos momentos, nuestra imagen es la de las compañías aseguradoras que han confiado en nosotros.

50 años dedicados a la reparación del automóvil

Nuestra historia comienza en los años 60 del pasado siglo. Recién acabado el servicio miliar y avalado por el reconocimiento de varios premios de artesanía de chapa, un joven, Enrique López Escamilla, alquila un local en el centro de Cuenca para ofrecer servicios profesionales vinculados al automóvil.

Poco a poco, con tesón y mucho esfuerzo personal, aquel pequeño taller fue creciendo en dotación, personal y servicios. A los trabajos de reparación de vehículos se unieron las guardias con una grúa durante las 24 horas del día para atender a los clientes donde lo necesiten.

La buena acogida que el público dio al taller de Escamilla, pues así era reconocido, sirvió de acicate para que Enrique López decidiese adquirir una nave a las afueras de la ciudad. Poco tiempo después, la evolución del negocio hizo necesario un nuevo cambio de instalaciones.

Coincidiendo con la llegada de una nueva generación, a comienzos del siglo XXI, el taller se traslada a su ubicación actual en el polígono La Cerrajera de Cuenca.

Con el tiempo, los 3 hijos de Enrique López Escamilla, Olga, Enrique y Antonio, fueron tomando las riendas del negocio familiar hasta completar una transición que abría las puertas a un proceso de crecimiento y mejora constante que aún hoy continúa.

En la última década, nuestro taller ha ampliado y modernizado sus instalaciones hasta colocarse a la vanguardia en la prestación de servicios de chapa, pintura y mecánica en general.

Para adaptarnos a los nuevos tiempos (2005 - 2014) hemos conseguido:


  • Nuevos servicios.
  • Ampliación y modernización de las instalaciones.
  • Adaptación tecnológica.
  • Ampliación de la plantilla.
  • Optimización de métodos de trabajo.
  • Formación continua.

Trabajamos bajo los valores de calidad, eficiencia y compromiso con el medio ambiente.

Nuestro personal estará encantado de informar a sus asegurados sobre el proceso de reparación del vehículo y asesorarle en la tramitación y prestación de los servicios incluidos en su póliza de seguro.

Su proyecto es nuestro proyecto


Talleres Escamilla e Hijos fotos con grupos de personas

Contacte con nosotros en el teléfono:

969 232 163